Víctor Huerta muestra el libro a ser presentado en Cuenca.

A principios de 2020, Víctor Huerta Jouvin fue privado de su libertad en Guayaquil, en un esquema de extorsión y secuestro, es decir, no fue judicialmente «detenido», sino secuestrado.

Tras delicadas negociaciones y el pago de un rescate de un millón de dólares, Huerta fue liberado e ingresó al sistema de víctimas y testigos protegidos del gobierno de Lenin Moreno; posteriormente, por motivos de seguridad, fue trasladado fuera del país, residiendo un tiempo en Paraguay.

A raíz de esta experiencia escribió el libro testimonial “Señuelo 17, Extorsión y Secuestro”, en el cual relata las vivencias del secuestro y su proceso de superación personal; además su vida profesional dio un giro radical, pasando del sector empresarial al activismo por la no violencia y la prevención del delito.

En estos días el activista y escritor realiza una gira de presentación del libro que ahora lleva el título “Activista por Accidente” en varias ciudades de Ecuador, en Cuenca la presentación se efectuará el martes 28 de julio en Hotel Casa Ordoñez, Mariscal Lamar 8-59 y Benigno Malo a las 17h00.

El texto de invitación enviado a los medios de comunicación señala que tras ser acusado falsamente de abuso sexual para extorsionarlo y luego secuestrado a plena luz del día en Guayaquil, su liberación se logra de una manera que roza el thriller de espionaje: mediante un pago negociado por un comité que incluyó a dos ex agentes de la Mossad (agencia de inteligencia de Israel), amparados por una aseguradora internacional. De esta experiencia traumática nació la obra premonitoria que anticipó la oleada de violencia que azota a Ecuador.

La decisión de publicar su verdad trajo consigo un costo altísimo: la ruptura definitiva con su entorno familiar,que cumplió su amenaza de retirarle todo apoyo económico, logístico y social.

Uno de los pasajes más crudos de su transformación ocurre en Quito, específicamente en la Plaza del Teatro. En un esfuerzo por forjar su carácter y entender la realidad del país, Huerta se aísla en un edificio patrimonial de esta zona roja, conviviendo con la precariedad, la prostitución y la delincuencia, señala el texto-invitación.

La obra destaca la consolidación ética e institucional de su lucha. Tras firmar ante notario su “suicidio político” —renunciando irrevocablemente a cualquier cargo público para garantizar su independencia—, Huerta logra establecer en el país la Non-Violence Project Foundation Ecuador, demostrando que cuando la vida te cambia en un segundo, la única respuesta válida es seguir caminando, incluso con miedo.

Por admin

Deja una respuesta