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El Pleno de la Asamblea Nacional tramitó en primer debate el Proyecto de Ley Orgánica de la Eutanasia, con base en el informe de la Comisión del Derecho a la Salud y el Deporte, y contó con el respaldo mayoritario de las bancadas políticas, informó la institución. La iniciativa busca establecer un marco legal para regular el acceso a la eutanasia en casos excepcionales de enfermedades graves e incurables o lesiones irreversibles que generan sufrimiento intenso.

El presidente de la Comisión, Juan José Reyes, destacó que el proyecto responde al mandato de la Corte Constitucional, tras la sentencia No. 67-23-IN/24, que determinó la inaplicabilidad del delito de homicidio en contextos de eutanasia con consentimiento libre e informado. Subrayó que la propuesta aborda el tema con rigor técnico, jurídico y humano.

El debate tiene como antecedente el caso de Paola Roldán, que marcó un hito en el país al impulsar la discusión sobre el derecho a una muerte digna. Posteriormente, el Ministerio de Salud emitió un reglamento provisional y en mayo de 2025 se registró el primer procedimiento oficial en Ecuador.

El proyecto unifica varias iniciativas previas y establece dos modalidades: eutanasia voluntaria y voluntaria anticipada. Define requisitos como mayoría de edad, capacidad de decisión, diagnóstico de enfermedad grave e incurable o lesión irreversible, y la existencia de sufrimiento intenso, además de la obligación de contar con consentimiento informado y acceso a cuidados paliativos.

La propuesta contempla un procedimiento controlado, con evaluación de comités especializados y protocolos médicos que garanticen seguridad jurídica tanto para pacientes como para profesionales de la salud. También reconoce derechos como información clara, confidencialidad, posibilidad de revocar la decisión y acceso a tratamientos paliativos.

Durante el debate, legisladores coincidieron en la necesidad de contar con una normativa que regule una realidad existente, garantice la dignidad humana y establezca controles rigurosos. Asimismo, se plantearon observaciones para fortalecer el proyecto, especialmente en aspectos como controles previos, acceso equitativo, objeción de conciencia individual y eliminación de barreras burocráticas.

Varios asambleístas enfatizaron que el debate no debe centrarse en posiciones ideológicas, sino en la protección de derechos, la autonomía personal y la dignidad en condiciones extremas. También se resaltó la importancia de no desvincular esta discusión de la necesidad de fortalecer el sistema de salud pública y garantizar el acceso a cuidados paliativos.

Tras la intervención de 12 legisladores, el presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen, cerró el debate y dispuso que el proyecto regrese a la Comisión del Derecho a la Salud para la elaboración del informe para segundo debate. La Comisión continuará el análisis del proyecto incorporando aportes de legisladores, ciudadanía, academia y sectores de la salud, con el objetivo de construir una normativa equilibrada, responsable y acorde a la realidad del país.

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