La Ordenanza consolida una visión de ciudad y territorio más justa, inclusiva y sostenible, donde el desarrollo urbano y rural avanzan de manera equilibrada.
El Concejo Cantonal de Cuenca aprobó este jueves 12 de febrero la “ORDENANZA REFORMATORIA A LA ORDENANZA QUE REGULA EL USO, GESTIÓN Y APROVECHAMIENTO DEL SUELO URBANO Y RURAL DEL CANTÓN CUENCA, ACTUALIZA EL PLAN DE DESARROLLO Y ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y LA SANCIÓN DEL PLAN DE USO Y GESTIÓN DE SUELO, QUE ESTABLECE REGULACIONES COMPLEMENTARIAS AL COMPONENTE URBANÍSTICO DE LAS PARROQUIAS RURALES DEL CANTÓN CUENCA Y LOS FRACCIONAMIENTOS DE INMUEBLES EN SUCESIONES INDIVISAS”. El cabildo lo calificó como un “hecho histórico que marca un antes y un después en la planificación territorial, especialmente en beneficio de las parroquias rurales”.
Con esta decisión, el Municipio de Cuenca da un paso firme hacia la justicia territorial, otorgando voz, oportunidades y seguridad jurídica a la zona rural, a través de una normativa que reconoce su realidad social, económica y cultural, expresa el comunicado institucional.
Principales avances de la reforma
La ordenanza reformatoria incorpora cambios estructurales que permiten un desarrollo planificado y responsable del territorio rural:
- Formalización y ampliación de preexistencias
Se formalizan y amplían las preexistencias, permitiendo que más personas en la zona rural puedan construir de manera planificada, cumpliendo con todos los permisos y normativas correspondientes. Esto garantiza orden, seguridad jurídica y acceso equitativo al derecho a la vivienda.
- División extraordinaria de terrenos por herencias
Se da paso a la división extraordinaria de terrenos y fraccionamientos por sucesiones indivisas, permitiendo que, tras el fallecimiento de una persona, sus herederos puedan dividir terrenos extraordinariamente pequeños.
Esta medida busca mantener viva la ruralidad, evitando el abandono del campo y protegiendo el arraigo familiar y comunitario.
- Aproximamiento extraordinario con criterios internacionales que buscan el cuidado de la comunidad
La reforma introduce un aproximamiento extraordinario en la planificación del suelo, alineando los criterios locales con estándares internacionales, sin perder de vista la realidad territorial del cantón.
Con la Ordenanza se aprueba el lote mínimo y la justicia territorial en Llacao, una decisión basada en la realidad material del territorio y sustentada en una metodología técnica desarrollada con el acompañamiento de la Universidad de Cuenca. Todo esto bajo la gestión y trabajo conjunto del Alcalde y concejales.
Esta medida permite:
* Fomentar la densificación planificada de la zona.
* Proteger las áreas de conservación y zonas de protección.
* Garantizar una mejor calidad de vida para sus habitantes.
La misma metodología será aplicada progresivamente para proteger y planificar las otras 20 parroquias rurales del cantón, asegurando un desarrollo equilibrado y sostenible.
Con esta reforma, el señor alcalde y el Concejo Cantonal ratifican su compromiso con la ruralidad, impulsando una planificación construida junto a la ciudadanía, escuchando a las comunidades y tomando decisiones basadas en criterios técnicos y sociales.

