Armas de largo alcance y grueso calibre, pistolas, municiones de diferente calibre, granadas de mano y fragmentarias, armas cortopunzantes, dispositivos de comunicación, teléfonos celulares y varios otros objetos fueron decomisados al interior de la cárcel de Turi por miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional en el proceso de intervención y recuperación de los espacios internos del centro penitenciario.
La cantidad de armas y municiones es una muestra pequeña del control total que mantenían los grupos delincuenciales en la prisión inicialmente construida con jurisdicción regional. El desmontaje de los sistemas de seguridad por parte de los gobiernos de Lenin Moreno y Guillermo Lasso, bajo el argumento de la reducción del Estado derivó en el incremento de la delincuencia organizada hasta alcanzar los niveles de violencia por todos conocidos.



