Daniel Noboa y Luisa González saludan al inicio del debate. (Foto CNE).

En el debate de este domingo 1 de octubre la candidata Luisa González mostró aplomo y seguridad en las respuestas.

Los efectos demoledores del debate presidencial de la noche de este domingo en contra del candidato moreno-lassista, Daniel Noboa, seguían corroyendo las bases de apoyo a esa postulación cuyos resultados se podían evidenciar sobre todo en la plataforma X en la que los adeptos y simpatizantes derechistas no atinaban una defensa adecuada a su representante, como luego del debate del 13 de agosto.

Sin argumentos que los honre como personas honorables que saben asumir los resultados de las “batallas” políticas, varios usuarios de X cargaron contra la moderadora del debate, la periodista Ruth del Salto, como la culpable de la caída de Noboa, cuando fueron sus propias debilidades y la pésima estrategia de sus asesores, las que ocasionaron su caída.

El posteo de Jan Topic, el excandidato que primero dio a su apoyo a Noboa luego del 13 de agosto, fue lapidario, y no pocos lo han tomado como el anuncio de lo que podría ocurrir al final de las votaciones del 15 de octubre.

Como de costumbre, los medios, periodistas y manejadores de cuentas de redes afiliados al gobierno de Lasso y la campaña de Noboa, hacen lo imposible por ocultar el papelón y mantener la imagen del candidato a flote, lo penoso y repudiable es que muchos de ellos recurren a la violencia para descalificar a sus oponentes.

La falla garrafal de la Campaña Noboa de querer aprovecharse del posicionamiento de temas como la supuesta defensa a una tabla de consumo de drogas o el apoyo a un proceso de desdolarización a nivel internacional que estaría siendo impulsado por el Grupo de Puebla, dio la oportunidad a la candidata Luisa González de poner en claro la realidad de estos temas manipulados, dejando muy mal parado al candidato de derecha.

La visión desde el exterior

Pablo Jofré Leal pone en mayor contexto los resultados del debate de este domingo en un artículo publicado en el portal Segundo Paso ConoSur y reproducido por Hispan Tv.

En el debate del día 1 de octubre la candidata Luisa González mostró aplomo y seguridad en las respuestas respecto a migración, a lo que no está sujeta a influencia alguna del ex presidente Correa porque la presidenta será ella. La migración, seguridad social, empleo, relaciones exteriores con mayor independencia, respeto a la autodeterminación de los pueblos, preocupación por el empleo, la discapacidad, el derecho de las mujeres fueron algunos de los tópicos presentados por Luisa González frente a un joven Noboa que mostró titubeos en temas respecto a relaciones internacionales, negando los vínculos comerciales con Rusia, en clara muestra del temor frente a las presiones de Washington.

En temas de salud los ofertones de un joven Noboa, sin experiencia en el trabajo con el Estado, contrastaron con las propuestas de González, quien sí tiene amplia experiencia en el gobierno y llamó a fortalecer la salud pública en materia de recursos humanos, equipamiento tecnológico, infraestructura y acceso a fármacos a la población. También llamó a la reducción de la desigualdad social, reformar la educación, combatir la corrupción en los órganos superiores de gobierno y la solución del problema de criminalidad en la República. El debate, en el amplio abanico de interrogantes y respuesta mostró a una González más clara, precisa y con argumentos más contundentes que las frases altisonantes de Noboa, lo que alertó a los medios pro alianza derechista para tratar de tergiversar el resultado del debate de ideas y señalar que la disputa está reñida, para no relevar el apronte de la candidata del Movimiento Revolución Ciudadana, que ha destacado la estrecha relación entre la derecha y Estados Unidos.

En materia de seguridad, Luisa González ofreció equipar, de tal manera de combatir el crimen organizado, con 500 millones de dólares a la policía ecuatoriana, trabajar en materia de control de la delincuencia, lo que implicaría retomar el control de las cárceles, vías fluviales y marítimas, puertos, aeropuertos, militarizar las aduanas y reformar una justicia que, según González, es rehén de los intereses del crimen y de los que tienen el poder económico. La candidata ha consignado que busca “retornar a lo que ya lo hicieron. Los trabajadores sí recordamos lo que hizo la derecha: eliminaron el aporte estatal del 40% para las pensiones jubilares y provocaron la crisis financiera que enfrentamos, a lo que se suma la dolosa utilización de sus recursos por parte del gobierno y la corrupción que sumaron una afectación de más de 9.200 millones de dólares”.

En su intervención Noboa repitió sus argumentos de campaña sobre lograr una clasificación eficiente de los grupos de crimen organizado y denominarlos por su nombre: narcoterroristas y no pandillas urbanas como suelen sostener los correistas. Por tanto, para Noboa la compra de armas y equipos es fundamental para una represión indiscriminada. Poseer sistemas de rastreo satelital, presencia militar en las vías y aduanas, además de sistemas de escaneo en las fronteras. Se suma una preocupación que cruza transversalmente a nuestros países sudamericanos como es la seguridad ciudadana en las calles, parques, plazas y otros lugares abiertos, lo que permite también el surgimiento de una narrativa profundamente fascista en las soluciones propuestas y no una salida con participación ciudadana: conversación, avances y retrocesos, no la manopla, el bastón policial o el agua a la primera de las manifestaciones.

Hasta ahora la influencia estadounidense ha sido claramente a favor de Noboa, con intervenciones sobre todo, y como es clásico, de los representantes diplomáticos de los países amigos que se volcaron enteramente a favor de la derecha ecuatoriana. Así como en números países, a través de agencias de inteligencia, organizaciones no gubernamentales, centros de estudio el gobierno estadounidense ha logrado que fondeen en nuestros puertos barcos estadounidenses para someterlos a experimentos políticos y sociales y así derrocar aquellos gobiernos que no le son incondicionales y que impiden promover los intereses de Washington en el continente.

Un apoyo a Noboa y en general a la elite ecuatoriana en la esfera económica y política, es una de las tareas que está ejecutando Washington, como mecanismos clásicos para subordinar a las castas políticas latinoamericanas a los dictados del norte; y, qué mejor que tener como candidato en Ecuador a un político que nació y estudió en Estados Unidos, que posee doble nacionalidad y que ha declarado su interés en profundizar sus lazos con Estados Unidos al máximo, en amplias materias. Un Noboa sólo interesado, como otros presidentes latinoamericanos, en utilizar la presidencia para incrementar su ya monumental peculio. El gobierno de Biden, en particular, y los políticos estadounidenses tienen interés en colocar en Carondelet a un títere sin voluntad, a un “líder-muñeco” capaz de promover y concretar las ideas intereses de Estados Unidos en el país y con ello en la región.

La idea de un Ecuador  con mayores grados de autonomía de Washington se ven más claros en González,  donde sus “caballitos de batalla”: la lucha contra la corrupción, el crimen y el narcotráfico, entre otros, pueden significar el marco que permita su triunfo el 15 de octubre y para ello hay que profundizar las diferencias con un político aparecido y cuya única relación con el Ecuador presidencial, de la calle, de propuestas y debates, ha sido ver a su padre quien compitió cinco veces por la presidencia de un país que nuevamente pugna entre una derecha recalcitrante y un progresismo que aspira a mostrar que es posible cambiar, nuevamente, la cara del Ecuador. Y bajo esa perspectiva la idea es colocar el lazo al cuello de una derecha que requiere ser desbancada tras los gobiernos de Lenin Moreno y el escaso año de Guillermo Lasso. Para ese resultado la pugna no es sólo contra las fuerzas políticas de la derecha, los medios de comunicación y empresariado ecuatoriano, sino también contra Estados Unidos, que vocifera desde Washington y desde lo interno que no se puede aceptar un triunfo de Luisa González. Las urnas expresarán si ese discurso ha calado hondo o la sociedad ecuatoriana sabrá ejercer su voto sin presiones.

 

Por admin

2 comentarios en «El derechista Daniel Noboa se hundió por sí solo en el debate, el resto le corresponde al electorado ecuatoriano»
  1. Gran análisis que ratifica el triunfo de Luisa González en el debate y la valentía de enfrentarse al imperio y sus lacayos.

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