La advertencia la efectuó el candidato a vicepresidente de Ecuador, por la Revolución Ciudadana, Andrés Arauz, en Cuenca.
La tragedia que vive nuevamente Ecuador es el mejor indicador del fracaso de los gobiernos neoliberales de Lenin Moreno y Guillermo Lasso. Luego de la pandemia había que invertir rápidamente para reactivar la economía, pero Lasso firmó un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en inglés, para destruir la producción, la educación, la salud y privatizar el patrimonio público, expresó el candidato a vicepresidente de Ecuador, por la Revolución Ciudadana, Andrés Arauz, días atrás en un encuentro en Cuenca con varios sectores sociales.
Lo doloroso e indignante es que por primera vez celebraron en Carondelet el cumplimiento estricto de todas las condiciones impuestas por el FMI, sabiendo la enorme crisis que iban a generar, 220.000 compatriotas se han aventurado en los últimos meses por las selvas del Darién para llegar a Estados Unidos porque “aquí ni siquiera quedaba una luz de esperanza.”
Por ventaja la Revolución Ciudadana va a devolver esa esperanza reconstruyendo y reactivando todo lo destruido, regenerando el tejido social. “Vamos nuevamente a ser orgullosos de ser ecuatorianos”, enfatizó el candidato.
El gobierno de Luisa González va a declarar de manera inmediata la emergencia vial en el Azuay para la reconstrucción de la infraestructura perdida; reactivará las Escuelas del Milenio, las becas, el Bachillerato Internacional; se repatriará 500 millones de dólares de las reservas internacionales para que las Prefecturas reactiven la obra pública, indistintamente de la corriente política a la que representen, “nosotros no tenemos tiempo para andar persiguiendo, nuestra prioridad es trabajar con todos.”
La gestión cultural, el arte, la música tendrán un lugar privilegiado, igual las artesanías, la economía popular y solidaria, la producción nacional.
Advirtió al país que, si por A o B motivos la derecha fascista se fortalece y fuerza una segunda vuelta, eso significa regalarle a Lasso cuatro meses más de gobierno y permitirle que elabore el presupuesto del Estado para 2024, con lo que le dejaría atada a la nueva administración y gobernaría desde afuera un año más.

